En un plazo de dos meses, todos los bingos, casinos, agencias de juego e hipódromos deberán instalar cámaras de detección facial. Así lo dispuso la Provincia para mejorar el control de las personas autoexcluidas: aquellas que firmaron voluntariamente un contrato para no ingresar a ese tipo de lugares y frenar su adicción al juego, según informó ayer diario Diagonales.
La medida comenzará a regir en forma obligatoria a partir del 4 de octubre, según dispuso el Instituto Provincial de Loterías y Casinos por resolución Nº 839/09. Se trata de un sistema en red, de reconocimiento facial, que será instalado en la puerta de entrada de todos los bingos, casinos e hipódromos de la Provincia, y que ayer fue publicado en el Boletín Oficial.
A partir del formulario firmado por cada una de las personas autoexcluidas (que en territorio bonaerense son 728), se armará una base de datos digital común a las salas de juegos, al Instituto y a los Centros de Atención y Prevención de la Ludopatía.
CONTROL. “Cada persona que firmó el formulario para excluirse aportó una foto, un testigo y su documento de identidad. Con esa imagen, se arma la base de datos digital que se girará a todos los bingos y casinos”, explicó a Diagonales Julieta Cahe, coordinadora del Programa de Asistencia y Prevención al Jugador Compulsivo.
El “Sistema de Identificación de Personas” apunta a minimizar el error humano al momento de controlar quiénes ingresan a los bingos y casinos. “El reconocimiento facial tendrá un 98 por ciento de efectividad”, asegura Cahe.
El sistema deberá proveer una alarma silenciosa que sólo se mostrará en las terminales de vigilancia. El tiempo de identificación será de un máximo de 5 segundos.
Cada vez que se identifique una persona autoexcluida, el sistema informará en tiempo real al Instituto Provincial de Loterías y Casinos.
“A esa persona no se le permitirá ingresar porque así se comprometió cuando firmó el formulario de prohibición”, aclara Cahe.
REGISTRO. El registro de autoexcluidos permite a los ludópatas anotarse para tener entrada prohibida a las salas de juego. En La Plata, sólo se registraron 51 personas en el centro que funciona en diagonal 74 entre 49 y 50. Pergamino encabeza el ranking en la Provincia con 226 anotados.
“El problema es que es bajo el porcentaje de la gente que se autoexcluye y realiza el tratamiento”, señala Cahe.
En La Plata, sólo la mitad de quienes se autoexcluyeron continuaron con el tratamiento. Los pacientes reciben atención psiquiátrica, psicológica, trabajo social e internaciones voluntarias, ya sean programadas o de emergencias.
La autoexclusión tiene un plazo de dos años. Si el adicto quiere continuar con la medida, puede renovar el formulario.
“Es una forma de ponerle un freno a una enfermedad como lo es la ludopatía”, señaló Cahe.
TRAGAMONEDAS. Del total de personas adictas al juego que realizaron la consulta en la Ciudad, el 54% tiene adicción a las máquinas tragamonedas; el 17%, a la ruleta electrónica y el 10% al bingo. El 8%, a la ruleta y el 5% restante, a la quiniela (ver infografía).
La franja etaria en la que predomina la adicción es la de 41 a 50 años (32%), entre 51 y 60 (23%), entre 31 y 40 (20%). La mayoría de quienes se acercaron a pedir ayuda son hombres casados.
En la Provincia hay siete centros de atención gratuita que funcionan en La Plata, Vicente López, Mar del Plata, Tandil, Villa Domínico, Morón y Pergamino. La Provincia dispuso la línea 0800-444-4000 para atender todas las consultas de ludópatas, familiares y amigos de adictos.
Algunas de las características de quienes padecen de adicción al juego son: preocupación por revivir experiencias pasadas de juego, necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero, irritabilidad cuando intenta detener el juego y engaño a familiares.
Bingos y casinos instalarán cámaras para los ludópatas
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