Bibiloni: “Si no hay fondos” se va a hacer difícil enfrentar al calentamiento global

lunes, 30 de noviembre de 2009

El secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Homero Bibiloni, explicó el planteo que comparten los países no desarrollados de cara a la cumbre sobre Cambio Climático que se desarrollará entre el 7 y 18 de diciembre en Copenhague. "Si no está el dinero en la mesa, la discusión inexorablemente se aplasta", declaró.

El funcionario abordó en una entrevista con Télam uno de los temas que más controversias generan en torno a un posible acuerdo tras el Protocolo de Kyoto sobre gases de efecto invernadero: el financiamiento de los países ricos hacia los países pobres.

"Un planteo que hemos hecho los países no desarrollados es que si no hay fondos para la adaptación y el fortalecimiento, las metas van a ser mucho más difíciles, porque habrá menos tecnologías, menos medios para hacer posible el fortalecimiento institucional público y privado", precisó.

"Si no está el dinero en la mesa, la discusión inexorablemente se aplasta", declaró.

La queja, compartida con los países que integran el Grupo de los 77 más China, es sobre las dificultades y condicionamientos que vienen poniendo los países ricos al financiamiento que las naciones menos favorecidas necesitan para hacer frente al calentamiento global.

De acuerdo a estimaciones realizadas por la Secretaria de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, los países menos favorecidos, que son justamente los más vulnerables al fenómeno climático, precisarían cerca de 267 mil millones de dólares anuales para la adaptación.

En las discusiones previas a la cumbre se habló de la necesidad de invertir entre el 0,5 y el 1,5 del Producto Interno Bruto de los países ricos.

"Nosotros hemos planteado un adecuado balance entre adaptación y mitigación, pero como los desarrollados sólo quieren hablar de mitigación, el monto total y el balance de cuánto de aquello y cuánto de esto, se traba", señaló el funcionario.

"Lo que siempre sostuve y digo es que los países desarrollados fueron muy rápidos, muy eficaces y contundentes para salvar bancos y empresas que financiaban con hipotecas, y no dudaron y pusieron trillones de dólares. Acá estamos hablando de salvar a la especie humana y no acentuar la desigualdad estructural de los países: lo que se mueren son personas", afirmó.

Para Bibiloni, el dinero se tiene que repartir con "criterios diferenciados". Y puso el ejemplo de los países insulares que "van a desaparecer", si se llega a un aumento de temperatura superior a los dos grados o aquellos con problemas estructurales de pobreza, como Haití, entre otros.

"Por otro lado -añadió-, hay que decir, como lo venimos diciendo acá, que los mercados no se van a hacer cargo. Debe haber un esfuerzo del sector público de los países desarrollados que hagan la aportación sustantiva de dinero".

El funcionario consideró que en este tema de la aportación del dinero para el financiamiento de los no desarrollados, "Estados Unidos debe estar con un compromiso muy fuerte. Ahora, cómo lo van a hacer es un problema que los norteamericanos deben arreglar con sus socios desarrollados para desandar la deuda ambiental que en conjunto han creado".

En cuanto a la posición que Argentina llevará a Copenhague, Bibiloni aseguró que se puntualizará sobre la deuda ambiental de los países desarrollados, la responsabilidad diferenciada y la transición justa.

"El problema es que los países desarrollados hablan de mitigación con capital intensivo, lo que significa inversión en nuevas tecnologías, pero a su vez menos empleo, por eso la Argentina instaló, con el concurso de la CGT, los que llamamos transición justa", precisó Bibiloni.

En cuanto a la deuda ambiental, el funcionario dijo que esto "ya lo planteó el ex presidente Néstor Kirchner en la COP que se realizó en Buenos Aires en 2004. A partir de que hay un deudor (los desarrollados) hay un acreedor (los no desarrollados), y hay una mora en esa deuda. Esto tiene que ver con la adaptación".

Finalmente, Bibiloni dijo que "el cambio climático hoy refleja un tema mucho mayor que el ambiental porque en realidad redefine las relaciones político ambientales del planeta y un nuevo marco de las desigualdades estructurales entre países. Eso es lo que subyace abajo del iceberg de la COP".

"Lo que está abajo es un entramado político de negociaciones económicas internacionales sobre la base de las viejas relaciones históricas entre países y un acumulado de deuda ambiental.

Nosotros decimos que hay deuda ambiental porque unos crecieron y otros no, y están en mora: no cumplieron con el protocolo", concluyó.

Fuente: Télam


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