Concejo: el bruerismo, obligado a negociar

jueves, 4 de febrero de 2010

Las dificultades en reunir el quórum con ediles propios han llevado al oficialismo a retomar el diálogo con la oposición. De estas gestiones depende la aprobación de dos ordenanzas que significan "caja" para el Municipio, según interpretó Diario Hoy.

Como un síntoma de que la crisis interna desatada a fines de 2009 en el bloque oficialista aún no ha sido saldada, ayer el presidente del Concejo Deliberante, Javier Pacharotti, volvió a “tirar líneas” con los bloques opositores en vistas de lograr sesionar la semana que viene y lograr la aprobación de dos proyectos que significan recaudación para el Municipio: uno que establece cambios en el sistema de cobro de multas a las infracciones en el estacionamiento medido, y otro referido a las antenas de telefonía celular.

Durante todo el martes el bloque bruerista intentó agrupar algo más de la media docena de concejales que concurrieron a la primera reunión de bloque del año. Aparentemente, las gestiones no habrían tenido éxito.

En ese sentido, llamó la atención la ausencia del edil Miguel Forte, dirigente del gremio de camioneros, alineado con Hugo Moyano, y a quien algunas versiones dan en “proceso de distanciamiento” del bruerismo. Tampoco se registran movimientos en el despacho de Carlos Melzi, otro kirchnerista que mantuvo una dura pulseada con el bloque oficialista cerca de fin de año, y que, en este caso, puso pública distancia.

En lo concreto, el convulsionado clima interno que vive el PJ kirchnerista a nivel nacional y bonaerense se trasladó a La Plata (como era lógico) y tiene su expresión en el funcionamiento “inorgánico” del bloque de concejales que, en teoría, responde al intendente.

Es así que Pacharotti volvió a asumir la tarea de dialogar con los ediles opositores, manteniendo largas charlas, en persona o por teléfono, en las que tuvo que acusar recibo del “pase de factura” por los compromisos asumidos personalmente en diciembre de 2009 -por los que logró la sesión del 29 de ese mes, luego de reiteradas frustraciones-, compromisos que el Ejecutivo luego no cumplió. Verbigracia: el veto del intendente Bruera a las modificaciones que la oposición introdujo a la ordenanza que prorroga las concesiones del Sistema Urbano de Transporte, votada por unanimidad, piedra angular de un “acuerdo institucional” que no duró dos semanas.

Así es que entre las internas de los propios y las demandas de los ajenos, el presidente del Concejo debe “remar” para lograr sacar los proyectos urgidos por el departamento ejecutivo, en un escenario en que el oficialismo deberá negociar mayorías coyunturales, proyecto por proyecto, o decidirse a acordar “políticas de estado” como plantean varios sectores de la oposición. Esto último facilitaría la gobernabilidad al precio de conceder protagonismo a otras fuerzas políticas, y de reconocer, finalmente, que el tiempo de las “mayorías automáticas” no sólo termino para Cristina Kirchner y Daniel Scioli, sino también para Pablo Bruera.

Por otra parte, trascendió que en semejante escenario institucional el oficialismo pretende constituir rápidamente la comisión de Planeamiento para proceder al análisis del voluminoso Código de Ordenamiento Urbano. “Funcionará dos o tres veces por semana, de ser necesario” dijeron, ya que la intención es aprobarlo “a principios de marzo”, a raíz de la fuerte presión de algunas grandes compañías inmobiliarias y constructoras.

Hasta ahora, todos los bloques opositores se han manifestado en contra de muchos puntos de esta norma remitida por el Ejecutivo. Si las matemáticas no fallan, al día de hoy, de no mediar modificaciones consensuadas al proyecto, su aprobación resulta prácticamente imposible.

Fuente: Diario Hoy


0 comentarios: