Patria

lunes, 3 de agosto de 2009

* Por Hernán Brienza

El sábado el señor Biolcati en su discurso de inauguración de la exposición rural en Palermo ha hablado, entre otras cosas, de la Patria. Aunque a juzgar por su insistencia, sus palabras estaban dedicadas directamente a la Patria y no a otra cosa. Porque a lo largo de su perorata, Biolcati pronunció 51 veces el vocablo Patria. O sea, dijo Patria 51 veces en unos pocos minutos. Se refirió a la Patria, invocó a la Patria, anunció a la Patria, lamentó a la Patria, se llenó la boca de Patria.

Como si pronunciar Patria lo convirtiera a uno en un Patriota. Como si con decir Patria, bastara.

Algo de razón tiene Biolcati, ellos son de alguna manera la Patria. Son parte de la Patria. Pero no son toda la Patria. Son apenas una milésima parte de la Patria. Son la parte de la Patria que se lleva la renta de la tierra. O la que se enriqueció y se enriquece casi sin darle trabajo a otros argentinos que también son la Patria –un trabajador en un tractor siembra 500 hectáreas de soja- y quizás son hasta más Patria que él, si es que se puede ser más Patria que otro.

A ver si entiende: pronunció 51 veces la palabra Patria. Como una letanía, como si fuera un mantra. Como si tuviera que repetirla para ver si se le hace carne.

Para Biolcati, claro, la Patria son ellos: la Sociedad Rural Argentina. Pequeñita noción de Patria tiene Biolcati que cree que la Patria son apenas un millar de socios acaudalados, rencorosos y golpistas.

Para Biolcati la Patria está integrada por aquellos que en la presidencia de Mitre apoyaron la Guerra de la Triple Alianza que devastó al Paraguay y acabó con las posibilidades de convertir a este continente en un polo industrial autónomo. La Patria son los que se repartieron la tierra del sur después de masacrar centenares de miles de indios en la campaña del desierto dirigida por Julio Argentino Roca.

La Patria son los que apoyaron el golpe de José Féliz Uriburu, en 1930.

La Patria son los que se aliaron a la Unión Democrática y al embajador norteamericano Spruille Braden, y los que después aplaudieron del golpe brutal de junio-septiembre de 1955.

La Patria son los que aplaudieron al dictador Juan Carlos Onganía, quien se paseó en carroza como un César caricaturesco.

La Patria son los que apoyaron a la dictadura militar del 76, que llevaba en el vientre de la economía a su hijo más querido: José Alfredo Martínez de Hoz (nieto del fundador de la SRA)

Una digresión el abuelito Martínez de Hoz se quedó con 325 mil hectáreas de un saque durante la campaña del desierto y los Unzué con 275 mil, y los Luro con 140 mil, Del Carril, con 130 mil, los Alvear con 105 mil, los Anchorena con 92 mil. Claro, pensándolo bien, como no van ser la Patria, si se quedaron con la Patria.

La Patria son lo que apoyaron a Menem, que hizo el mayor ajuste en democracia en contra de los sectores populares y a favor del capital concentrado.

En resumen: La Patria son los que condenaron a la Patria a ser sólo una tierra que exportara productos primarios, sin trabajo argentino.

Y ahora, el señor Biolcati, dice que la Patria, que son ellos, está muy preocupada por la pobreza de la otra Patria, esa Patria que somos todos los demás.
Yo dudo de que ese señor sea la Patria. Es más dudo que alguien solo sea la Patria.
Y estoy seguro de que no hay acto más autoritario y más totalitario que creer que uno es la Patria. Y los demás, no.

Yo creo que la Patria somos todos, incluso el Señor Biolcati, mal que me pese.
Aunque antes que Biolcati, me parece que la Patria es mi vieja, mis abuelos, mis amigos, Tom Lupo, Javier Vicente, los pibes de la esquina, los que cartonean, los que laburan de verdad, los que nos escuchan, el que nos trae el café, los oficinistas que almuerzan hacinados en los bares de la zona, los peones de campo que meten los pies hasta los tobillos en la bosta.

Para mí la Patria son los que no especulan demasiado, los que dan laburo a los demás, los que pagan bien y en blanco, los que evaden poquito, los que tratan de hacer las cosas lo mejor posible, los que no hacen las cosas asínomás, los que se preocupan por los demás… además de por su rentabilidad y sus ganancias.

Yo no creo que Biolcati no sea la Patria. Tal vez sea la parte de la Patria que menos me guste.

Pero si por esas causalidades. Y a veces ocurren en mi Patria estas cosas. Alguno se adjudica para sí mismo la noción de Patria, yo me voy a exiliar adentro mío.

Casi sin darme cuenta ya pronuncié 49 veces la palabra Patria. Dos veces menos que Biolcatti y ya es inaguantable. Sin embargo, a pesar de decir 50 veces la palabra Patria, no me siento más patriota que Biolcati.

Sólo tengo un temor. Que otra vez, como ya ha pasado tantas veces, los señores de la Sociedad Rural quieran decretar que ellos solos y no todos, son la Patria. Si eso ocurre, no cuenten conmigo. Por más que haya dicho 52 veces la palabra Patria.

Porque si ellos van a ser la patria, yo me hago extranjero.



* Hernán Brienza nació el 11 de febrero de 1971, en Buenos Aires, Argentina. Estudió Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires y Periodismo en TEA. Trabajó en las secciones Policiales e Internacionales del diario La Prensa y en el diario Perfil. También hizo periodismo digital en El Sitio y UOL. Fue redactor de la revista 3 puntos de las secciones Política y Cultura: y en la revista TXT, en las áreas de Sociedad y Artes. Actualmente es colaborador en las revistas Lezama, Acción y Le Monde diplomatique. Conductor junto a Jorge Sigal del programa “Antes de que sea tarde”, por FM Identidad 104.3.

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