La noche de los Lápices

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Han pasado ya 33 años de aquella trágica noche en la cual, en la ciudad de La Plata se secuestrara a 6 jóvenes estudiantes de entre 16 y 18 años, que militaban en la UES (Unión de Estudiantes Secundarios).

Ellos querían cambios profundos en un país que estaba pasando por épocas difíciles. Luchaban con el sentido más humano y genuino que uno puede tener grabado muy dentro de su corazón: el de la solidaridad, el pensar en los demás; sobre todo en aquellos excluidos y marginados de siempre: los humildes. Querían un país libre, un país más justo, un país con menos pobres y en el cual se pueda vivir más dignamente.

Ellos no dudaron de cual era el lado en el que tenían que estar y estuvieron allí en el puesto de lucha, dando la batalla de cada día, poniendo su pequeño "granito de arena".

Gracias a ellos, hoy miles de estudiantes (no solo aquellos que viven en La Plata sino estudiantes del conurbano bonaerense también) gozan del derecho al Boleto Estudiantil Secundario.

Sin duda alguna, ese sentir solidario, el deseo de un país libre y justo, el jugarse con fuertes convicciones e ideales anidados siempre en el deseo de que los humildes puedan vivir con más dignidad, es algo que enfurece a los eternos sangradores del pueblo, a los egoístas, intolerantes y ambiciosos desmedidos de siempre.

A ello, se le agrega la más aberrante de las cosas que el odio ha podido lograr en nuestro país: el secuestro, la tortura, la violación, el fusilamiento y la desaparición de aquellos jóvenes que pensaron y desearon que un mundo mejor era posible y que la salida era la lucha por la liberación y la justicia social.

En el recuerdo de estos jóvenes esta es recuerdo de los 30.000 conciudadanos desaparecidos. Y en los tiempos que vive nuestro país, donde sigue reinando el egoísmo y el individualismo, donde siguen muriendo chicos de hambre, donde miles de familias no pueden vivir dignamente, no tienen acceso a un empleo digno, a una salud plena, una educación que fortalezca el espíritu… En un país dónde todavía queda mucho por hacer es necesario tener memoria para construir, no un país perfecto pero sí un país mejor, el país que todos merecemos tener.

Por ello:

María Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Horacio Ungaro, Daniel Racero, Francisco López Muntaner, Claudio de Acha.

PRESENTES

Texto publicado por Karen Katyusha en Facebook

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