Por Jorge Gisondo *
La muerte de Néstor Kirchner, nos tomó por sorpresa a todos, algo que jamás se hubiese pasado por la cabeza de cualquier operador, puntero o dirigente político.
La primera sensación que tuve, fue la de "¿Qué hacemos ahora? ¿Cómo sigue esto?", sin pensar que el era el marido de la presidente y no el primer mandatario. Es ahí donde me puse a pensar, ¿quién era Néstor Kirchner?
Sin ser kirchnerista y siendo disidente en más de una de sus ideas ¿Qué hizo por el pueblo argentino, que cuando murió me pregunté que pasaría? Y ahí empecé a encontrar varias respuestas.
Cuando asumió el poder, todos criticamos que lo hizo, con el 22%, en un país en llamas y sin rumbo social y económico.
Logró sobreponerse a todos los embates, metió mano en la Justicia y logró desintoxicar una corte adicta.
Siguió con los postulados del Alfonsinismo de luchar por los derecho humanos, y le devolvió la identidad a muchas personas que creían que esa batalla estaba perdida.
Fundó un movimiento propio dentro del justicialismo donde convocó a radicales, peronistas, socialistas, etc., algo impensado, pero la idea de ser transversal, era algo original e innovador.
Y así fue como encontré las respuestas a mis preguntas junto con la idea de que Néstor Kirchner, nunca dejó de construir poder y esa vocación quizá le resintió mucho su salud.
En fin. Su actitud y su entrega, hace que hoy en día llegue a la conclusión que el ex presidente, fue un innovador y un revolucionario, términos que quizá en otras épocas hubiesen sido "Crónica de una muerte anunciada".
* Licenciado en Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la UCaLP
Crónica de una muerte no anunciada
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