Decile Sí al frío. Decile Sí a la fruta podrida

viernes, 24 de julio de 2009

Por Diego Ursini.

Suena muy bien que el municipio elabore barbijos y alcohol en gel para prevenir los efectos de la gripe A en la ciudad de La Plata. Suena muy bien también que se inauguren semáforos votados por la gente en el presupuesto participativo, e incluso paradas de colectivo digitales. Hay otros puntos, sin embargo, que no vienen sonando bien.

Decile sí al frío.Que un solo albergue para gente sin techo esté desbordado denota falta de gestión en un asunto básico: la asistencia social a los más desprotegidos durante el invierno. Una estación que lejos de ser novedosa, se repite todos los años. El albergue colapsado "Caminando" es sólo para varones y no es municipal. Tiene capacidad para 20 personas y aloja a 25 en estos días de intenso frío. El municipio paga el alquiler, según informó hoy un matutino platense.

Ahora bien. ¿Se sabe cuántas personas en situación de calle hay en la ciudad de La Plata? ¿Se sabe dónde duermen? ¿Se sabe si cuentan con un plato de comida caliente por las noches? ¿Hay un porcentaje del presupuesto asignado a mitigar los problemas que trae el frío? ¿Cómo se trabaja en este tema? ¿Se puede contar con un albergue estacional y municipal, aunque sea sólo para invierno, donde los más desprotegidos puedan pasar una noche sin estar hacinados? ¿Cuál es la preocupación de la oposición local en este tema? Son preguntas básicas.

No se entiende que las prioridades de un gobierno municipal transiten por pintar nomencladores en buen estado con detalles de su color distintivo, verde y anaranjado, y no por relevar datos de la emergencia social en la que se encuentran muchos habitantes de la ciudad.

Será que es más sencillo pintar un nomenclador que abrigar a un desposeído. O será tal vez, que se crea y confíe en la capacidad de emitir calor de esos postes. Habrá que avisarles a quienes colapsaron el albergue en la fundación “Caminando”, que busquen respuestas en los nomencladores, con aroma a pintura nueva. Nueva y frívola.

La falta de gestión no sólo se advierte en esta alarmante situación que podría dejar fatales consecuencias, debido a la hipotermia. Y es preciso llamar la atención sobre estos casos, habida cuenta de la clarísima renovación de confianza del electorado platense en el gobierno de Pablo Bruera en las últimas elecciones.

Decile Sí a la fruta podrida. Otro matutino, de claro sesgo opositor, también informó otra situación. En el barrio Altos de San Lorenzo, varios comedores recibieron alimentos podridos, distribuidos por el municipio. No los pudieron utilizar. Son 535 familias, alrededor de 1.300 chicos que asisten a los comedores Ayúdanos a Ayudar (126 entre 608 y 609), Todo por los pibes (126 entre 611 y 612), María Esther (121 entre 600 y 601), La misión de educar (640 entre 131 y 132) y La Esperanza (124 entre 613 y 614).

Es un claro llamado de atención: aquellos que más necesitados están, son quienes más sufren la indignidad de parte de los organismos oficiales. Ya no es la desidia de no contribuir con otro alquiler para un albergue sino la indignación que produce que los más pobres merezcan recibir alimentos putrefactos para su alimentación de parte del municipio.

De esos alimentos depende el crecimiento y el desarrollo de cientos de niños. ¿Quién fue el responsable de la irresponsabilidad de entregar comida podrida para los más pobres? ¿Qué lugar ocupan los pobres en la agenda municipal? ¿No hay presupuesto para distribuir alimentos a los comedores? ¿Qué hacen los concejales al respecto?

Es claro y está muy bien que todos sepamos los números de las calles, que tengamos paradas digitales, nuevos semáforos, presupuesto participativo, y que tengamos alcohol en gel y barbijos municipales. Pero no basta. Hay urgencias anteriores y superiores que deberían haberse previsto porque no dependían del resultado electoral. Se llaman frío y hambre, algo que la mayor parte de los funcionarios locales nunca sufrieron.

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