Tras las denuncias realizadas por diferentes sectores de la oposición debido a los reiterados hechos de violencia por parte de militantes que asocian al breurismo, los referentes de esas fuerzas políticas exigieron al intendente Pablo Bruera que "tome cartas en el asunto y cesen los ataques hacia los militantes". (Diario Diagonales)
El acrecentamiento de esta metodología concluyó con un encuentro por parte de dirigentes políticos que se realizó en la Cámara de diputados de la provincia y que derivó en un expreso pedido al jefe comunal para que interceda personalmente y, además, realizarán un documento que presentarán en el municipio para formalizar el reclamo de cara a los comicios que se aproximan.
Los diputados y senadores provinciales de La Plata que realizaron la reunión manifestaron que "no tendrán más diálogo con ninguna autoridad municipal que no sea el propio Jefe Comunal".
Al respecto, el senador provincial y candidato a la jefatura comunal del Frente para la Victoria (FpV), Guido Carlotto, señaló que se está viviendo "ante un tipo de violencia que no se veía hace muchos años. Desde el punto de vista político me pregunto si estamos en un Estado de sitio, porque se reflejan los peores momentos del Estado de sitio en Argentina donde nadie se podía expresar distinto al pensamiento del Ejecutivo".
Kibo Carlotto fue el último dirigente que recibió las represalias del Municipio en carne propia: "La semana pasada los compañeros estaban pegando afiches sobre las cercas que recubren las obras alrededor de la Legislatura y, en menos de 10 minutos vino Control Urbano y los sacó a todos. Les pidieron todo tipo de documentación de muy mala manera. Cuando me llamaron para avisarme les pedí que se quedaran quietos porque no quería que haya represalias contra los chicos".
En tanto, el diputado bonaerense y candidato a intendente por el PRO, Julio Garro reconoció que "lo que estamos padeciendo en nuestra ciudad es, ni más ni menos, una persecución política. Tenemos temor a que esto pase a mayores y resulte alguna persona herida".
Línea directa. Desde que el bruerismo asumió en el 2007, hubo varias reuniones con funcionarios de segunda línea oficialista, en donde a la oposición "se le prometía una convivencia pacífica, que se rompía a los pocos días". Es así como una de las decisiones de ayer en el encuentro fue "no conversar ni dialogar más con nadie que no sea el propio Intendente", expresaron los dirigentes.
"No vamos a hablar con funcionarios de segunda línea, porque así se pierde el tiempo", aseveró Julio Garro.
Desde el GEN, el senador bonaerense, Luis Malagamba afirmó que había que dejar de lado "el discurso hipócrita; por un lado nos dicen que hay diálogo y por el otro nos cercenan en las calles. Esta reunión tiene que ver con ese discurso hipócrita por parte del Ejecutivo municipal".
Malagamba señaló que tuvo "reuniones donde Mario Rodríguez (secretario general de la Municipalidad) nos decía que ellos iban a tratar de evitar los hechos de violencia, pero la verdad es que nadie hizo nada. Que Bruera se haga responsable de lo que está ocurriendo en la calle".
El candidato de Elisa Carrio en la ciudad, Javier Mor Roig, también expresó su preocupación debido a que "a casi 30 años de vida en democracia, aún tenemos que hacer este tipo de reuniones, porque hay una violencia y persecución política constante", y agregó que "esta violencia se ve reflejada desde el punto de vista material en la rotura de carteles y panfletería, cosa que no pasa con el material del oficialismo". Finalmente desde la UCR, el diputado bonaerense, Sergio Panella, advirtió que "de seguir así, esto puede terminar muy mal. Llamamos a la reflexión del Intendente".
Exigen Bruera que “se termine la violencia política”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario